28 de noviembre de 2011

Take me down to the paradise city...


Las típicas historias de amor, esas historias que te crees la persona más feliz del mundo hasta que todo acaba.... Las primeras semanas, son te aseguro, las peores de tu vida.. en tu interior hay un vacío comiendote poco a poco, tu corazón parece que no late, es más, parece que te lo arrancó en el momento en el que se fue, tus amigas intentan ayudarte pero... ni siquieras ellas pueden reconstruir ese inmenso agujero.. Pero un día, lo ves, y entonces sientes que ese vacío va desapareciendo poco a poco.. Te acercas a él y os mirais fijamente y esos momentos, esos instantes, esas miradas... Te hacen sentir viva y tu corazón vuelve a latir con más fuerza que nunca. Porque él es el único que te hace sentir especial, el único que ha curado ese vacío que ni tus amigas han podido curar. Él es mi nicotina, mi droga a la que no paro de mirar, me da igual lo que diga o piense la gente, porque cuando estoy con él mi mundo gira en torno a él. Ese vacío desaparece con él. Se que nunca volverá a ser mio, se que en algún momento aparecerá alguna chica en su vida pero no puedo olvidarle, me cuesta demasiado vivir sin él, se que en algún momento me puede arrancar el corazón del mismo modo en que lo hizo volver a vivir, pero aún así quiero intentarlo, es más, voy a intentarlo, quiero vivir toda mi vida con él y pasar juntos mil y una aventuras, pasar los momentos difíciles con él, pero en ese momento.. empiezan las dudas, las preguntas y el miedo pero una mirada suya lo cambia todo, y entonces todo ocurre, ocurre que está frente a mi, se acerca, me coge de la mano, me sonríe y me dice que me quiere...
PD:Dedico esta entrada a una de mis mejores amigas, se llama Laia, y es la persona más especial que he conocido en toda mi vida. Laia, t'estimo.

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