Play. Una y otra vez, día tras día la misma voz retumbando en mi cabeza, problema serio, restricción. Tal vez sea una nueva enfermedad psicopática, un trastorno de 180º, como el giro de una canica en el suelo hasta que para en seco. Llega a ser un tanto preocupante, hiriente, escalofriante, un pequeño desorden constante que acecha en la puerta acompañado de millones de mariposas de distintos colores que desean volar sin saber que quizás, en otra parte del mundo, su aleteo puede llegar a provocar inmensas catástrofes. Extrañas sensaciones me persiguen, ¿cómo puede alguien aprender a vivir rodeada de mariposas y leyes nunca antes conocidas? Ahora que he volcado toda mi incertidumbre en algunas lineas, más de las esperadas, solo me queda someterme a ese desorden, presa de alguna fuerza sobrenatural que pretende controlar mis deseos. Extrañamente, lo peor quizás sea que me encanta ser presa de este pánico antinatural provocado por diferentes factores y si esto tiene alguna solución, lamentandolo mucho por la gente que no consiga comprenderme, no me interesa saberla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario